«Bebe como un héroe, muere como un guerrero.»

Fruto de la resistencia ante la adversidad, la imposición y la barbarie nace Corocotta dejando tras él un Dominio e historia que todos aquellos que la conocen no olvidan.

Dominio de Corocotta es pasión, entrega, dedicación y ambición, pero también amistad, amor por los suyos y la ilusión de ser recordado tras su paso.

Dejar huella

Nuestra filosofía de la vida es aprender de todo aquello que nos rodea, disfrutando y gozando de lo que nos apasiona.

 

En nuestro caso, el de un grupo de amigos amantes del vino y los buenos momentos, nuestra pasión es intentar cuidar la uva que cultivamos, reflejo de nuestra familia y amistades. Aprovechar las bondades del terreno en el que vendimiamos, homólogo del tiempo que nos ha tocado vivir y afrontar como venga. Y finalmente, ofrecer un vino de calidad, elegante, con matices y momentos que dejen huella, como nos gustaría ser recordados allá por donde pasemos y cuando dejemos esta vida que tanto disfrutamos junto a amigos.

Vino de Toro

Nos encontramos en Toro, ciudad monumental en la provincia de Zamora. Conocida por sus gentes, sus vinos y su historia de la que tan orgullosos y partícipes nos sentimos.

 

Enamorados de la Tinta de Toro, variedad autoctona que ancló sus raíces pese a la filoxera, cuidamos cada detalle tanto del cultivo como de la elaboración del vino que da nombre a esta uva.

 

Inquietos por cada nueva añada, por descubrir qué nos dice la tierra y qué ofrece en cada sorbo una vez obtenido nuestro Dominio de Corocotta para disfrute de los amantes del vino que nos dejen compartir sus mejores momentos con ellos.